viernes, 27 de junio de 2014

5 increíbles razones que acortan tu vida

  • Si quieres alargar tu vida, sólo tienes que adquirir hábitos saludables como la práctica de ejercicio, reducir el consumo de alcohol y tabaco, así como tener una alimentaciónbalanceada.
El tiempo vuela y debes aprovechar cada minuto de tu vida para disfrutarla al máximo, pero, ¿qué acorta tu vida? De acuerdo con una investigación de la Universidad de Carolina del Norte, existen ciertos factores que aceleran el envejecimiento.

En el estudio publicado en la revista Trends in Molecular Medicina, algunas sustancias tóxicas que se encuentran en el medio ambiente, así como algunos hábitos reducen tu esperanza de vida.

¡Evítalos y disfruta tu vida!

Sol. Los rayos ultravioleta dañan la piel y causan su envejecimiento, además, si te expones sin protección, corres el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Además, algunos biomarcadores del envejecimiento se asocian al acortamiento de la esperanza de vida y al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.

Tabaco. Es una delas sustancias más tóxicas y dañinas que se consume libremente, que el humo contiene alrededor de cuatro mil sustancias tóxicas, por ello, quienes lo consumen reducen su esperanza de vida siete años

Obesidad. El sobrepeso se relaciona a enfermedades crónica-degenerativas como la diabetes, cardiovasculares o cáncer, así que tu esperanza y calidad de vida se reduce demasiado.

Estrés. Vivir con tensión no es nada saludable, ya que el exceso de estrés reduce las defensas, eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiacas e impacta de forma negativa la memoria, lo cual afecta la esperanza de vida.

Arsénico y benceno. La exposición a estas sustancias reduce la capacidad del ADN de autorepararse y limitan la producción de telómeros (extremos de los cromosomas) por lo que se acorta la esperanza de vida.

Si quieres alargar tu vida, sólo tienes que adquirir hábitos saludables como la práctica de ejercicio, reducir el consumo de alcohol y tabaco, así como tener una alimentación balanceada. De esta manera disfrutarás más de la vida de forma positiva. Y tú, ¿cómo alargas la vida?

Fuente: Salud 180

viernes, 20 de junio de 2014

Alimentos que combaten la inflamación

  • Cuando se producen dolencias en el organismo, se pueden combatir con un cambio en los hábitos de alimentación, que ayuda a prevenirlos.
Pero todo depende también del metabolismo y es por eso que a veces hay que buscar en ellos las propiedades naturales que ayuden a solucionar los padecimientos.

El sitio otramedicina.org propone a continuación el consumo de 10 alimentos anti inflamatorios. Muchos de los alimentos que ayudan a mantener bajo control la inflamación son capaces de esto por su contenido de ácidos Omega 3. Entre ellos, destacan por sus altas cantidades el aguacate, pero también el salmón.

En las nueces se encontrará un buen aliado antiinflamatorio, así como en las almendras y las avellanas, que además pueden ser un óptimo aperitivo a cualquier hora del día.

La cúrcuma la han usado para combatir la inflamación desde hace siglos en la medicina tradicional china y funciona. Y si de medicina asiática se habla, no se puede olvidar el jengibre, que también tiene las mismas propiedades. Lo mismo ocurre con el té verde chino, que siempre resulta efectivo y además es fácil de preparar. Pero dentro de nuestra alimentación más tradicional europea, se puede destacar a alimentos como el aceite de oliva virgen o los ajos. Ambos con altos porcentajes de resultados a la hora de tratar las inflamaciones.

Como se puede ver, hay muchas opciones dentro de la alimentación natural para combatir la inflamación desde dentro, sin necesidad de recurrir precisamente a productos químicos de los cuales no se sabe con exactitud los efectos secundarios.

Perdonar, un acto beneficioso para la salud física y mental

La ira crónica nos sitúa en un modo de 'lucha o huída', que da lugar a numerosos cambios en la tasa cardiaca, la presión sanguínea y la respuesta inmune

Cada vez hay más evidencias científicas de que el conflicto no solo decae el ánimo sino que conduce a problemas de salud física. Aunque el perdón forma parte de todas las religiones y hay quien lo practica con una facilidad admirable queda mucho margen de actuación para el común de los mortales. Los estudios han descubierto que el acto de perdonar puede mejorar la salud al bajar el riesgo de ataque cardiaco, mejorar los niveles de colesterol y el sueño y reducir el dolor, la presión sanguínea y los niveles de ansiedad, depresión y estrés, señalan desde el sitio web de las Instituciones Médicas Johns Hopkins (www.hopkinsmedicine.org) en Estados Unidos.

Además, la investigación apunta a un aumento de estas conexiones entre salud y perdón a medida que se cumplen años, señalan desde la web estadounidense. “Existe una enorme carga física derivada de sentirse herido y disgustado”, señala la doctora Karen Swartz, directora de la Consulta Clínica de los Estados de Ánimo en Adultos del Hospital Johns Hopkins en Baltimore.

La ira crónica nos sitúa en un modo de ‘lucha o huída’, que da lugar a numerosos cambios en la tasa cardiaca, la presión sanguínea y la respuesta inmune, apuntan desde la institución médica. Estos cambios aumentan el riesgo de depresión, enfermedad cardiaca y diabetes, entre otros trastornos, y sin embargo el perdón calma los niveles de estrés y conduce a una mejora de la salud, añaden.

Aprender a perdonar

El perdón no se refiere sólo a las palabras. “Es un proceso activo en el que se toma una decisión consciente de dejar ir los sentimientos negativos lo merezca la persona o no”, explica Swartz. Al liberar la ira, el resentimiento y la hostilidad, empiezas a sentir empatía, compasión y algunas veces incluso afecto por la persona que fue injusta contigo.

Las investigaciones han descubierto que algunas personas son de forma natural más propensas al perdón. Por ello, tienden a sentirse más satisfechas con sus vidas y a tener menos depresión, ansiedad, estrés, ira y hostilidad. Las personas que se perpetúan en el enfado, sin embargo, son más proclives a experimentar depresión severa y trastorno de estrés postraumático, así como otros trastornos de salud.

Por eso, desde la página web de la institución médica norteamericana se presentan algunos pasos imprescindibles para ayudarnos a desarrollar una actitud más proclive al perdón y beneficiarnos de una mejor salud física y emocional.

Reflexionar y recordar

El perdón es una opción, señala Swartz. “Estás eligiendo ofrecer compasión y empatía a la persona que ha sido injusta contigo”. Es saludable reflexionar sobre los episodios que nos duelen y cómo reaccionamos, nos sentimos y cómo la ira y el dolor nos han afectado desde entonces.

Empatizar con la otra persona

Por ejemplo, si tu pareja ha crecido en una familia con problemas de alcoholismo, que se enfurezca cuando tomas demasiadas copas de vino podría ser comprensible, señala Swartz.

Perdonar en profundidad

Simplemente perdonar a alguien porque piensas que no tienes otra alternativa o porque piensas que tu religión lo requiere podría ser suficiente para conseguir algo de alivio. Pero un estudio descubrió que las personas cuyo perdón procede en parte de la comprensión de que nadie es perfecto eran capaces de retomar una relación normal con la otra persona incluso si esa persona nunca se disculpara. Aquellos que sólo perdonaban como una forma de salvar la relación terminaban con una peor relación personal.

Dejar a un lado las expectativas

Una disculpa puede no cambiar tu relación con la otra persona o conseguir una disculpa por su parte. Si no esperas ni lo uno ni lo otro, no te sentirás mal.

Decidirse a perdonar

Una vez que tomas la decisión, séllala con una acción. Si no sientes que puedes hablar con la persona que fue injusta contigo, escribe algo sobre tu perdón en un diario o incluso cuéntaselo a alguien en quien confíes.

El perdón hacia uno mismo

El acto de perdonar incluye el perdón hacia nosotros mismos. Por ejemplo, si tu pareja recurrió al engaño reconoce que la situación no es un reflejo de tu valía, señala Swartz.

Emplea un ritual de reconciliación

Algunas veces un ritual puede ayudarnos a acercarnos a alguien o algo que nos ha herido. El paso de la ira al perdón puede ser más sencillo a través de un ritual. Por ejemplo, escribir una carta a la persona expresando tu dolor y tu ira y después quemarla. Tras ello, escribir otra carta sobre tu perdón y explicando tus razones para hacerlo. Puedes enviar o no la segunda carta, pero de cualquier forma, este acto representa un importante paso hacia el perdón.

Fuente: republica.com