sábado, 2 de agosto de 2014

Stevia: una alternativa al azúcar, saludable y natural

La stevia proviene de la familia de los girasoles y es una endulzante alternativa al azúcar más saludable y natural.

Ante la disminución de la actividad física y la alta incidencia de obesidad y diabetes, problemas de salud pública que afectan a nivel mundial, es necesario reducir el consumo de calorias, indicó la nutrióloga Sylvia Meléndez-Klinger, representante del Global Stevia Institute.

Stevia: una alternativa al azúcar

Una alternativa para lograrlo es el uso del edulcorante de origen natural stevia, producido a partir de la planta que lleva el mismo nombre, descubierta en Paraguay hace más de 100 años y que desde 1970 se comercializa en Japón, dijo la especialista.

Entre los beneficios de la stevia se encuentra su nula aportación calórica, es decir, su ingestión no produce calorías al organismo pues éste no la digiere y la desecha fácilmente por la orina, por lo que tampoco se retiene en el cuerpo.

Beneficios de la stevia

En una demostración de cocina, expuso que la stevia es una sustancia segura que no provoca caries, ni genera alergias y puede ser consumida por la población en general, así como por niños, mujeres embarazadas o que están en etapa de lactancia y por pacientes con diabetes y cáncer, resaltó Meléndez-Klinger.

Los enfermos de diabetes pueden ingerir los edulcorantes hechos con esta planta, toda vez que los niveles de glucosa en la sangre no se elevan.

Los extractos de la stevia, son hasta 300 veces más dulces que el azúcar y son auxiliares en el control de peso y en la reducción de la obesidad, pues se requieren pequeñas cantidades para endulzar los alimentos.

¿Por qué consumir stevia?

De acuerdo con la nutrióloga, las personas deben considerar que a medida que aumenta su edad, el organismo humano disminuye el metabolismo, por lo que deben reducir las calorías que ingieren a diario.

La stevia es un arbusto de la familia de los girasoles cuyo cultivo también es benéfico para el ambiente, pues requiere menos espacio, menos energía y menos agua.

La producción del edulcorante es muy similar a la del té, que conlleva el secado de las hojas y diferentes filtros para extraer su forma más pura.

A nivel global, los países líderes en la Federal producción de la stevia son China, Paraguay, Kenia y Estados Unidos; en México, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó su uso desde 2008.

Actualmente, cuatro empresas de alimentos industrializados de los sectores de bebidas, helados, cereales y salsas emplean la stevia en la elaboración de sus productos.

Fuente: esmas.com

El nexo entre alimentación y emociones

  • La forma de alimentarse afecta a las emociones... y viceversa. Por eso comer bien requiere tanto aplicar criterios dietéticos como conocerse a uno mismo.
El alimento y las emociones están unidos formando un nudo imaginario, y prueba de ello son los trastornos del comportamiento alimentario. La compulsión hacia determinadas comidas involucra los mismos mecanismos neuroquímicos y los mismos circuitos cerebrales que los procesos de adicción a numerosas drogas. 

El cerebro está capacitado para mantener una relación sana con las comidas y controlar el peso corporal a través de circuitos cerebrales hormonales específicos.
Los alimentos que más calman son las comidas ricas en hidratos de carbono, los azúcares y las grasas pueden provocar una sobreproducción de dopamina, serotonina y endorfinas, hormonas cerebrales que inducen una sensación de bienestar, vinculadas a los mecanismos cerebrales de recompensa. Tal es el caso del chocolate.

El chocolate, cuyas anandamidas comparten receptores cerebrales con la marihuana, puede considerarse más que un alimento pero menos que una droga. Su teobromina posee además efectos estimulantes sobre el sistema nervioso. Y a eso se añade la combinación de grasas y azúcares.

El estrés supone también una liberación elevada de sustancias hormonales, como el cortisol, la adrenalina y la insulina, para afrontar el supuesto reto. Eso lleva a una «alerta» que genera sensación de hambre continua y poco controlable, con un punto de ansiedad.
Por otra parte, la medicina china vincula cada sabor y emoción con un órgano. Lo dulce puede tonificar el bazo y mitigar la preocupación. El sabor ácido estimula el hígado y atenúa una de sus expresiones: la ira. La sal activa el riñón, que se debilita por el miedo. El picante incide en el pulmón y en la melancolía...

Por su parte los problemas con la comida traslucen el mundo emocional. Algunos conflictos internos reflejan a su vez mecanismos metabólicos complejos. El cuerpo somatiza con mensajes de hambre voraz o, por lo contrario, corta el apetito. Pueden ser formas de disminuir la tensión, protestar, etc.

Fuente: cuerpomente

Lentejas con arroz integral, el plato de la eterna juventud


  • Este es uno de los mayores secretos de la nutrición energética, según Pilar Benítez, autora de un manual de salud natural para mujeres.

Legumbres, cereales integrales, semillas, algas y aceites. Estos alimentos serían los pilares de la salud natural para mujeres, según Pilar Benítez, experta en nutrición energética y cocina terapéutica. De ello habla largo y tendido en su último libro «Siéntete radiante», todo un manual donde enseña al sexo femenino cómo lograr más energía y estar radiantes desde diversos frentes. La clave está, explica, en volver a escuchar atentamente nuestro cuerpo. «Este tiene una enorme capacidad de autosanación», asegura.

En estas claves ahonda a lo largo de las 362 páginas de su obra, en las que Benítez reúne la experiencia acumulada a lo largo de quince años en su consulta. «Mi meta es que mis lectoras comprendan lo que hacen cuando comen y los efectos de los distintos alimentos y formas de vida sobre su salud. Y sobre todo, que comprendan las potentes propiedades de lo que ingieren para que no sean víctimas de las modas de la dietas». Para estar más sanas se trataría simplemente, insiste esta especialista, de volver a la esencia, «al sentido común, a los productos del lugar, de la estación, y a lo ecológico, que es menos tóxico». Pero en este libro no se trata solo de alimentación. «El concepto de "Siéntete radiante" aúna también otra forma de afrontar la vida, desde una mejor gestión de las emociones», explica. «Se trata de que las mujeres adquieran conciencia de su cuerpo y de sus emociones también a través de la respiración, el ejercicio y la meditación», añade.

—¿En qué se basa el método "Siéntete radiante"?

—Básicamente, en mejorar nuestra salud y bienestar a través de la optimización de nuestra alimentación. Es posible, muchas mujeres tenemos ganas, solo necesitamos a alguien que nos acompañe. Pero para eso debemos saber que hay que evitar los extremos. Existen alimentos que nos causan contracción, y otros expansión. No es complicado. En realidad, es todo muy sencillo, pero conlleva hacer unos pequeños cambios en la despensa.

—¿Cuáles son los alimentos que causan contracción, y cuales expansión?

—Contractivos serían la carne, el embutido... y expansivos los pasteles, bollos, y el helado, por ejemplo. En la sociedad de hoy, lo que impera es pasar de un extremo a otro. Intuitivamente, el cuerpo se esfuerza por buscar un equilibrio, y en este empeño continuo se debilita. Porque lo que comemos, aunque parezca sorprendente, también afecta a nuestras emociones.

—¿Cuáles serían, según usted, los alimentos más equilibrados para la mujer?

—Sin lugar a dudas, los granos integrales, que incluyen los cereales integrales, las legumbres y las semillas. También las verduras, las frutas y las algas, el pescado y el marisco.

—¿Afirma usted que con este grupo de alimentos tendríamos suficiente?

—Sí, si a esto le añadimos una serie de condimentos y bebidas, tenemos suficientes ingredientes para elaborar una dieta rica, variada, sabrosa, energética y muy, muy saludable.

—En su libro habla reiteradamente de los granos. Es más, afirma que deberían constituir alrededor del 50% de nuestra dieta diaria.

—Son importantes porque cualquier grano, por insignificante que parezca, lleva en su interior el potencial de germinar y crear una nueva planta. Eso es potencial de vida y, por lo tanto, una energía muy potente. Los granos contienen esencia, lo que nos ayuda a regenerar la sustancia y la energía de nuestros órganos y de todo nuestro cuerpo.

—Nuestra cultura se ha centrado en unos pocos, como el arroz y el trigo. ¿Cuáles más recomienda?

—Los cereales integrales, como el arroz integral y otros tipos de arroz, el mijo, la cebada, la avena, el centeno, el trigo sarraceno, el maíz, el amaranto, la quinoa... Pero las legumbres también son granos. Entre ellos están los guisantes, la soja, las judías... Las legumbres constituyen una fuente fantástica de proteínas de calidad y esencia, que nos ayudan a regenerar la sustancia de los órganos y los tejidos. Estos dos ingredientes se pueden tomar casi casi todos los días. Una combinación ideal sería, por ejemplo, la mezcla de lentejas con arroz integral. Este plato, bien preparado y condimentado, es delicioso, además de uno de los platos más completos y sanos que existen. Esta combinación confiere al organismo energía duradera, equilibrio físico, mental y emocional. De hecho, se le conoce como el plato de la eterna juventud por sus propiedades regenerativas, y con ligeras variaciones, es el plato básico de los practicantes de meditación y yoga en la India.

—Muchas mujeres no comen legumbres porque piensan que son indigestas.

—Es cierto, piensan que se hincharán y tendrán gases. Pero es que las legumbres deben estar bien cocinadas. Lo cierto es que la legumbre es muy nutritiva, pero también indigesta. Por eso es buen ayudar a la cocción con comino, cardamomo, hinojo o laurel, o bien cocinarlas con zanahoria y cebolla. Además, hay que poner la sal al final de la cocción, para que las legumbres no se queden duras.

—Y otras muchas pensarán "es que vivo sola, y no me apetece cocinar".

—Lo entiendo. A veces da pereza ponerse a cocinar, más aún después de un día de trabajo y si vives sola. Pero hay que pensar que cocinar es también una forma de quererte y cuidarte, como tomar un baño de espuma o ponerte crema hidratante. Es un momento que dedicas a ser amable contigo misma, a nutrirte, a estar con tu cuerpo y a escucharlo, a disfrutar de los olores y los sabores. Cambios como los que propongo suponen tener más claridad mental, más líbido, más energía, más serenidad, más equilibrio... Se trata de intentar ser la mejor versión de nosotras mismas. Y de ser ambiciosas con el objetivo.

El ejercicio, la respiración y la meditación, las otras claves

1) Respiración:


Benítez apunta a la los grandes beneficios que tiene respirar bien en nuestro organismo. «Aprender a respirar bien es una de las prácticas que más beneficios puede aportar a nuestra vida, ya que afecta a nuestro nivel de energía, a nuestra vitalidad, a nuestro nivel de estrés, a nuestro sueño, a nuestra capacidad de concentración e, incluso, a nuestro estado emocional. El oxígeno que circula por la sangre va a determinar la salud y la vitalidad de las células de nuestro organismo. Por eso es tan importante», explica. Esta es, según ella, la forma adecuada de respirar: «Hay que llenar de aire toda la cavidad pulmonar, empezando por la zona de bajo abdomen, luego el medio abdomen y, por último, la zona del pecho. Después, exhalar sacando primero el aire de la zona del pecho e ir bajando hasta expulsar el aire del bajo abdomen».


2) Meditación:
Este es, según la autora de «Siéntete radiante», otro tema importantísimo: «No hay que asustarse, se trata de estar un ratito serena con una misma, en una posición determinada. No hay que ser yogui profesional ni ponerse en la postura del loto». Para Benítez, meditar es parar un momento y «darnos cuenta de la tremenda energía que gastamos al día en ideas y obsesiones que nos tienen atrapadas. Esto es algo que nos agota. Es muy importante dedicar cada día un rato a serenar la mente, a relajarnos, y a estar tranquilas y a gusto con nuestro cuerpo, respirando con tranquilidad y alejando los pensamientos. Esto, que en principio puede resultar muy difícil, se consigue practicando».

3) Ejercicio:

Vital. «Tenemos que movernos todos los días», asegura la autora de este manual de salud natural para las mujeres. Y para las que no estén acostumbradas a ir al gimnasio, o ir a correr... Benítez propone un ejercicio accesible a todas: Caminar. «Eso si, todos los días, al menos 3 kilómetros. Si a esto le añadimos unas cuantas escaleras, tendremos mucho ganado».


Fuente: abc.es